Amerika – Rammstein
Publicado por eeuuendeclive en 7.- Conclusiones el febrero 9, 2011
We’re all living in Amerika
Amerika ist wunderbar
We’re all living in Amerika
Amerika
Amerika
We’re all living in Amerika
Amerika ist wunderbar
We’re all living in Amerika
Amerika
Amerika
Wenn getanzt wird will ich führen
Auch wenn ihr euch alleine dreht
Lasst euch ein wenig kontrollieren
Ich zeige euch wie’s richtig geht
Wir bilden einen lieben Reigen
Die Freiheit spielt auf allen Geigen
Musik kommt aus dem Weißen Haus
Und vor Paris steht Mickey Maus
(We’re all living in Amerika)
We’re all living in Amerika
Amerika ist wunderbar
We’re all living in Amerika
Amerika
Amerika
Ich kenne Schritte die sehr nützen
Und werde euch vor Fehltritt schützen
Und wer nicht tanzen will am Schluss
Weiß noch nicht dass er tanzen muss
Wir bilden einen lieben Reigen
Ich werde euch die Richtung zeigen
Nach Afrika kommt Santa Claus
Und vor Paris steht Mickey Maus
We’re all living in Amerika
Amerika ist wunderbar
We’re all living in Amerika
Amerika
Amerika
We’re all living in Amerika
Coca-Cola, Wonderbra
We’re all living in Amerika
Amerika
Amerika
This is not a love song
This is not a love song
I don’t sing my (mother’s) tongue
No, this is not a love song
We’re all living in Amerika
Amerika ist wunderbar
We’re all living in Amerika
Amerika
Amerika
We’re all living in Amerika
Coca-Cola, sometimes war
We’re all living in Amerika
Amerika
Amerika
Para traducción al castellano Leer el resto de esta entrada »
La caida del Imperio Norteamericano
Publicado por eeuuendeclive en 7.- Conclusiones el febrero 9, 2011
¿Cual Imperio? Los imperios son fuertes, sabios, influyentes, mágicos, ejemplares. En el pasado, los caudillos de pequeños países buscaban anexarse, aliarse a los imperios para obtener protección de rasas bárbaras y desarrollo para sus pueblos.
¿Cual imperio, Estados Unidos, si desde hace casi un siglo comenzó su decadencia y hoy no quieren pagar lo que consumen sino robarlo, dejando rastros de sangre a su paso? ¡ El Imperio norteamericano ya cayó, sólo le queda la fuerza bruta, y eso no es fuerza, es músculo nada más!
Si los Estado Unidenses hubieran seguido el camino que llevaban a principios del siglo pasado, antes de la doctrina Monroe, cuando eran la esperanza de la humanidad, cuando representaban la libertad, el avance y el desarrollo humano, cuando el mundo entero les admiraba y seguía como se siguen los sueños, probablemente ninguna revolución de las actuales tendría justificación. Quizás habrían generado tanta riqueza y desarrollo humano que toda la humanidad habría seguido irremisiblemente su modelo y se habría plegado con sabia obediencia a sus designios, en medio del respeto a las soberanías, a las libertades y a la vida. Pero desviaron el camino, y con ello el imperio comenzó a caer; con ello se empobrecieron y, sin buscarlo, masificaron el carácter revolucionario de la civilización humana actual, carácter que hoy, cual brisa fresca se riega hermoso y contundente por todo el planeta soplando desde Latinoamérica y con inusitada fuerza desde Venezuela.
Al desviarse, los Estado Unidenses se empobrecieron, llevando al imperio al abismo y enriqueciendo a los revolucionarios del mundo, quienes antes éramos pocos y hoy somos muchos; tantos, que algunos revolucionarios antiguos se quejan porque no pueden manejarlo todo ni festejar solos lo que consideran – casi legítimamente – su victoria. (Aprovecho este párrafo para decir a algunos de los antiguos que su victoria no es el logro de la vieja causa, sino las nuevas viejas causas condimentadas en un nuevo cóctel en el cual se mezclan iguales cantidades de opresión, pobreza, supervivencia y lucidez de la raza humana. Además, El Hombre nuevo, El Hombre Político1 no había nacido o crecido lo suficiente para liberar sus mentes antes que sus cuerpos)
¿ Por qué se desviaron los Estado Unidenses de su camino glorioso y con qué fin? Vaya usted a saber por qué, ni como ni cuando, pero hoy uno ve perplejo las cosas erradas que hacen: lanzar bombas atómicas, desarrollar nuevas armas ( y usarlas ), invadir territorios para robar, imponer sistemas económicos que causan hambre y sufrimiento a la mayoría de la humanidad con tan enfermiza saña que parecen unos locos desaforados en busca del dolor humano, de la sangre y la muerte ajena; arrogarse el derecho supremo a la vida ocupando militarmente las reservas de agua y energía del planeta, enfermar las mentes para doblegarlas creando sistemas de comunicación de masas que ocultan la verdad sustituyéndola por burdas mentiras y destruyendo toda iniciativa hacia el bien e induciéndonos a obrar en contra de nosotros mismos o a ser indiferentes ante tanta destrucción, tanta gringa destrucción.
Cómo ahora no tienen nuestra mansedumbre, como ahora la humanidad comienza a despertar y a hacerles reclamos, crean nuevos símbolos gramaticales, nuevas acepciones de la lengua, apropiándose del significado original de las palabras y creando nuevas interpretaciones de obligada suscripción global, tales como: democracia técnica, democracia dictatorial, democracia coherente, libertad condicionada, daño colateral, terrorismo étnico, guerra preventiva, guerras suaves o guerras sutiles, transgénicos alimenticios, dólares devaluados más valiosos, descontaminación sin Kyoto, verdad dudosa, paz forzada, soberanía controlada, preocupación coherente.
Pero el estado unidense se empobrece en todos los sentidos ( aun en el sentido material, tienen la mayor deuda per -cápita del mundo ) mientras el venezolano se enriquece impulsando estos nuevos vientos de cambio. El efecto ya se produjo y la humanidad marcha feliz hacia la solidaridad verdadera, hacia la soberanía y libre determinación, hacia la globalización del cooperativismo, hacia la armonía con el ecosistema y la integración, la unión con base en valores que trascienden lo económico. Estados Unidos será desarmado con la indiferencia con que hoy la humanidad entera les da la espalda. Paradojas, los estado unidenses buenos – que son la mayoría – comenzarán ahora a emigrar hacia el sur buscando el calor humano que siempre nos ha abrazado a quienes antes nos dejábamos oprimir fascinados con la audacia anglosajona, antes brillante y ahora teñida de barro. ¡Qué gringos tan pobres, pobres gringos que avalan sin protestar a sus endemoniados gobernantes!
Orlando Andrade 17-03-05 Aporrea.org
El declive militar estadounidense
Publicado por eeuuendeclive en 7.- Conclusiones el febrero 9, 2011
«…En cuanto al Ejército, la lección de las guerras de Irak y Afganistán es que el poder militar estadounidense es menos útil de lo que pensaban el ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld y otros. Las tropas, los aviones y los misiles pueden hacer que caiga un gobierno en el otro extremo del mundo en cuestión de semanas, pero pacificar y estabilizar un Estado conquistado es otra cosa muy distinta. Años después de la supuesta victoria en Afganistán, EE UU sigue empantanada por culpa de una insurgencia aparentemente infinita.
No sólo los estadounidenses están perdiendo el gusto por las aventuras en el extranjero, sino que el presupuesto militar va a estar sometido a presiones en esta nueva época de austeridad. La parálisis actual en Washington ofrece pocas esperanzas de que el país vaya a saber abordar sus problemas presupuestarios con rapidez y eficacia. El hecho de que el Gobierno siga dependiendo de los préstamos extranjeros vuelve vulnerable a la superpotencia, como dejó al descubierto en 2009 la humillante petición de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, a los chinos de que no dejaran de comprar bonos del Tesoro estadounidense. Washington está financiando su supremacía militar mediante un gasto deficitario, lo cual quiere decir que la guerra de Afganistán la está pagando, en la práctica, con una tarjeta de crédito china. No es extraño que el almirante Mike Mullen, presidente de la Junta de jefes de Estado Mayor, haya dicho que la deuda es la mayor amenaza contra la seguridad nacional de EE UU.
Mientras tanto, el gasto militar del gigante asiático sigue aumentando sin cesar. El país anunciará pronto la construcción de su primer portaaviones y tiene intención de construir cinco o seis en total. Lo más serio, no obstante, es el desarrollo de una nueva tecnología de misiles y antisatélites que amenaza el dominio de los mares y los cielos en el que EE UU basa su hegemonía en el Pacífico. En una era nuclear, no parece probable que vaya a haber un enfrentamiento entre los Ejércitos de ambos países. En China existe la opinión extendida de que Estados Unidos acabará por comprender que no puede seguir manteniendo su posición en el Pacífico. Sus aliados en la región -Japón, Corea del Sur y, cada vez más, India- tal vez estrechen sus relaciones con Washington para contrarrestar el aumento de poder chino. Pero, si EE UU tiene que reducir su presencia en la zona por razones presupuestarias, sus aliados empezarán a adaptarse a ese Imperio del Centro más poderoso. La influencia de Pekín se extenderá y la región de Asia y el Pacífico -el nuevo centro de la economía global- pasará a ser el patio trasero de los chinos.»
Extracto del artículo «El declive de EEUU» por Gideon Rachman, enero 2011, en http://www.fp-es.org
Conclusiones finales
Publicado por eeuuendeclive en 7.- Conclusiones el febrero 9, 2011
Hemos analizado cinco puntos clave de las estructuras de poder que han hecho de Estados Unidos la potencia hegemónica del siglo XX. Cada vez de forma más evidente hemos ido percibiendo una degeneración en todos los campos que va haciendo que la capacidad de los Estados Unidos para seguir gobernando el mundo durante otros cien años sea cada vez menor. Hemos visto también el auge de sus competidores directos en muchos de estos campos, y hemos analizado cuales son las expectativas de unos y otros respecto del futuro.
Nuestra conclusión, por tanto, no puede ser otra que afirmar lo que en principio parecía una pregunta. Estados Unidos es una potencia en declive, tras alcanzar el culmen de su poder hegemónico en algún momento entre la década de los 80 y los 90. No obstante, su importancia permanece, y las fisuras tardarán tiempo en ser acusadas grietas que hundan el poderío estadounidense a favor de otras naciones, otros intereses.
Creemos también, vistas las investigaciones en estos cinco campos, que las claves de este deterioro de su Imperio residen en la cuestión económica, alimentada por la deuda, y en una estructura industrial y empresarial que impide el surgimiento de nuevas alternativas y empaña la imagen internacional de los Estados Unidos.
También el descontento general de la población frente a una clase política cada vez más radical y alejada de los intereses de su masa electoral parece apuntar un factor decisivo en la anunciada debilidad del gigante norteamericano, incapaz de soportar las presiones internas mientras hace frente a las terribles crisis externas que, tanto en lo económico como en lo militar, se van a ir dando en este siglo XXI. El sistema y los valores que promulgan los Estados Unidos anclados en el siglo XX ya no son válidos para los ciudadanos de un nuevo siglo.
La solidez de Estados Unidos es tan solo un armazón de apariencias y providenciales decisiones afortunadas, como que su estructura financiera esté asegurada para un par de décadas gracias al uso internacional del dólar como divisa de reserva, o que sean sus producciones culturales, por el momento, las que más dinero recauden en los centros de ocio de todo el globo. Pero a medida que el sistema se tambalea, las nuevas opciones cogen fuerza, y es solo cuestión de tiempo que veamos caer a los Estados Unidos de Norteamérica, arrastrando consigo a todas las grandes potencias occidentales a una crisis de la que no van a salir bien parados.
Sus rivales políticos, económicos y militares, encabezados por la arrolladora China, tomarán pronto el control, poco a poco, de estas mismas estructuras de poder, y solo resta ver como queda definido el reparto entre el gigante asiático, India, Japón, Rusia y algunas de las más avanzadas naciones de Sudamérica.
China, Japan, America
Publicado por eeuuendeclive en 6.- Económico el febrero 9, 2011
Last week Japan’s minister of finance declared that he and his colleagues wanted a discussion with China about the latter’s purchases of Japanese bonds, to “examine its intention” — diplomat-speak for “Stop it right now.” The news made me want to bang my head against the wall in frustration.
You see, senior American policy figures have repeatedly balked at doing anything about Chinese currency manipulation, at least in part out of fear that the Chinese would stop buying our bonds. Yet in the current environment, Chinese purchases of our bonds don’t help us — they hurt us. The Japanese understand that. Why don’t we?
Some background: If discussion of Chinese currency policy seems confusing, it’s only because many people don’t want to face up to the stark, simple reality — namely, that China is deliberately keeping its currency artificially weak.
The consequences of this policy are also stark and simple: in effect, China is taxing imports while subsidizing exports, feeding a huge trade surplus. You may see claims that China’s trade surplus has nothing to do with its currency policy; if so, that would be a first in world economic history. An undervalued currency always promotes trade surpluses, and China is no different.
And in a depressed world economy, any country running an artificial trade surplus is depriving other nations of much-needed sales and jobs. Again, anyone who asserts otherwise is claiming that China is somehow exempt from the economic logic that has always applied to everyone else.
So what should we be doing? U.S. officials have tried to reason with their Chinese counterparts, arguing that a stronger currency would be in China’s own interest. They’re right about that: an undervalued currency promotes inflation, erodes the real wages of Chinese workers and squanders Chinese resources. But while currency manipulation is bad for China as a whole, it’s good for politically influential Chinese companies — many of them state-owned. And so the currency manipulation goes on.
Time and again, U.S. officials have announced progress on the currency issue; each time, it turns out that they’ve been had. Back in June, Timothy Geithner, the Treasury secretary, praised China’s announcement that it would move to a more flexible exchange rate. Since then, the renminbi has risen a grand total of 1, that’s right, 1 percent against the dollar — with much of the rise taking place in just the past few days, ahead of planned Congressional hearings on the currency issue. And since the dollar has fallen against other major currencies, China’s artificial cost advantage has actually increased.
Clearly, nothing will happen until or unless the United States shows that it’s willing to do what it normally does when another country subsidizes its exports: impose a temporary tariff that offsets the subsidy. So why has such action never been on the table?
One answer, as I’ve already suggested, is fear of what would happen if the Chinese stopped buying American bonds. But this fear is completely misplaced: in a world awash with excess savings, we don’t need China’s money — especially because the Federal Reserve could and should buy up any bonds the Chinese sell.
It’s true that the dollar would fall if China decided to dump some American holdings. But this would actually help the U.S. economy, making our exports more competitive. Ask the Japanese, who want China to stop buying their bonds because those purchases are driving up the yen.
Aside from unjustified financial fears, there’s a more sinister cause of U.S. passivity: business fear of Chinese retaliation.
Consider a related issue: the clearly illegal subsidies China provides to its clean-energy industry. These subsidies should have led to a formal complaint from American businesses; in fact, the only organization willing to file a complaint was the steelworkers union. Why? As The Times reported, “multinational companies and trade associations in the clean energy business, as in many other industries, have been wary of filing trade cases, fearing Chinese officials’ reputation for retaliating against joint ventures in their country and potentially denying market access to any company that takes sides against China.”
Similar intimidation has surely helped discourage action on the currency front. So this is a good time to remember that what’s good for multinational companies is often bad for America, especially its workers.
So here’s the question: Will U.S. policy makers let themselves be spooked by financial phantoms and bullied by business intimidation? Will they continue to do nothing in the face of policies that benefit Chinese special interests at the expense of both Chinese and American workers? Or will they finally, finally act? Stay tuned.
Paul Krugman 12-09-2010 The New York Times
Rage Against The Machine-Sleep now in the fire
Publicado por eeuuendeclive en 6.- Económico el febrero 9, 2011
The world is my expense
The cost of my desire
Jesus blessed me with its future
And I protect it with fire
So raise your fists and march around
Dont dare take what you need
I’ll jail and bury those committed
And smother the rest in greed
Crawl with me into tomorrow
Or i’ll drag you to your grave
I’m deep inside your children
They’ll betray you in my name
[Chorus]
Hey!
Hey!
Sleep now in the fire
(x2)
The lie is my expense
The scope with my desire
The party blessed me with its future
And i protect it with fire
I am the nina, the pinta, the santa maria
The noose and the rapist, the fields overseer
The agents of orange
The priests of hiroshima
The cost of my desire
Sleep now in the fire
[Chorus]
For it’s the end of history
It’s caged and frozen still
There is no other pill to take
So swallow the one
That makes you ill
The nina, the pinta, the santa maria
The noose and the rapist, the fields’ overseer
The agents of orange
The priests of hiroshima
The cost of my desire
Sleep now in the fire
Sleep now in the fire!
Sleep now in the fire!
Sleep now in the fire!
Sleep now in the fire!
Información sobre la canción y el sonado rodaje de este videoclip en Wikipedia.
China en el contexto económico mundial
Publicado por eeuuendeclive en 6.- Económico el febrero 9, 2011
Mientras que China continua buscando el modo de penetrar en la economía estadounidense, ¿cuál es el papel del resto de los estados? Empezamos por el otro gran acreedor de los USA, Japón. Y es que los japoneses experimentaron en la década de los ochenta un crecimiento espectacular similar al que está experimentando en la actualidad China, y también en aquella época, y hasta mediados de los años noventa, trataron de adquirir, primero, la mayor cantidad de bonos de deuda soberana de Estados Unidos, y posteriormente algunas de las más emblemáticas empresas del país norteamericano.
Actualmente, con el país aún dentro de una crisis financiera profunda que se extiende por más de una década, Japón está siendo muy presionado por su titánico vecino, interesado en la adquisición de divisas japonesas, en deuda soberana y en empresas niponas. El gobierno de Tokio ha tenido que frenar el avance de China por su economía y dejar de vender deuda a China, al menos, hasta que no hayan analizado las causas de ese interés de los chinos en hacerse con todos los bonos de deuda que puedan. Y es que el creciente endeudamiento de los países “rivales” bien podría estar allanando el camino a China hasta el trono que ahora ostenta Estados Unidos en materia de economía global.
Reino Unido y la eurozona también han probado en estos últimos años el hambre de China por adquirir deuda soberana de países del primer mundo. A pesar de que la actual crisis y la caída del euro ha mermado los intereses de los chinos por las economías europeas, no son pocos los bonos de deuda de distintas naciones de la UE que están en manos de China, ni tampoco ha disminuido, sino todo lo contrario, la penetración de la industria asiática en el Viejo Continente. El contexto de crisis también ha favorecido a China en Europa, pues no pocas empresas se han vuelto vulnerables a los ofensivas financieras del gigante asiático.
Rusia, como estado con una larga tradición de relaciones complejas con China, y como pujante y emergente fuerza económica ha entablado con el gobierno de Pekín una relación de intereses fuerte y fiable. Ambos estados son prometedoras potencias emergentes, y están dentro del grupo emergente BRIC. También en los dos casos Estados Unidos es al mismo tiempo un aliado al que acercarse poco a poco y un enemigo a batir. Ambos estados persiguen disminuir el poder del dólar sobre la economía mundial, y ya han tomado alguna medida conjunta que ha supuesto un duro golpe a la hegemonía de la moneda de Washintong en el mundo. La más sonada de estas medidas es la de llevar a cabo su comercio externo bilateral en otro tipo de divisas, sacando el dólar de uno de los más importantes flujos de comercio exterior del planeta.
Otro de los países del BRIC, y nuevamente otro gigante asiático, India, posee pocos intereses en la economía norteamericana, a pesar de ser una potencia de vital importancia para los EEUU por su situación, política, capacidad militar y sus posiciones diplomáticas. La relación entre China e India es poco destacable, aunque han alcanzado ocasionales acuerdos económicos en momentos puntuales. A pesar del evidente crecimiento de la industria hindú, el subcontinente está lejos de alcanzar las cotas de relevancia global en el mundo económico que tiene China.
En conclusión, mientras el mundo occidental (y Japón) retroceden en materia económica presos de la crisis, China avanza con paso cada vez más firme aprovechando las debilidades de estas naciones para aumentar su emporio y obtener armas con las que, llegado el caso, perjudicar a las economías de otros estados. Ya hay voces que señalan a China como culpable de algunos de los desajustes económicos que han provocado la última crisis del capitalismo norteamericano y, por ende, mundial.
La crisis del dólar
Como ya hemos dicho varias veces, la más importante garantía de la economía de los Estados Unidos es el uso internacional del dólar como divisa de referencia. A pesar de que está habiendo diversos mercados en los que se está dejando de lado el dólar y que el uso de otras divisas se extiende, para EEUU sigue siendo una prioridad que su moneda continúe siendo hegemónica. La reciente invasión de Irak por parte del gobierno Bush estuvo en parte motivada, según señalan los expertos, porque el régimen de Saddam Hussein comenzó a comerciar el petróleo en euros. Solo dos gigantes como China o Rusia pueden permitirse abandonar, de momento, la moneda norteamericana.
A pesar de que el yen ha perdido influencia a lo largo del siglo XXI como divisa internacional, el Euro y la Libra esterlina han cobrado relevancia arrebatando peso al dólar. Sin embargo, los países emisores de moneda europea dependen para su estabilidad de Wall Street y del valor del dólar, de modo que realmente es la moneda de países asiáticos los que presentan una posible amenaza actual para el dominio del dólar.
Esta pérdida de importancia, junto a la decadencia del sistema económico estadounidense ya ha dado lugar a que varias voces se alcen pidiendo que se aumente la cantidad de divisas que se aceptan como moneda de reserva, o incluso las que hablan de crear una moneda mundial que no esté sujeta a la situación económica de un estado en concreto.
Y sin embargo, especialmente China, reposa sobre un inmenso fondo en divisas estadounidenses. De forma previsora, los chinos están empleando estos dólares en la compra de acciones en empresas, en deuda extranjera y en recursos, para evitar que una previsible caída del valor del dólar pueda perjudicar su economía en exceso.
Y es que si en un futuro alguna economía ataca la solidez del dólar y este desploma su valor debido al ingente endeudamiento de su país emisor, no pocas economías mundiales caerán también en picado al tener sus fondos en moneda estadounidense. Es por esto por lo que, de momento, y a pesar de las devaluaciones, parece que no es inminente un ataque chino contra el dólar, a pesar de que tiene ya en sus manos la capacidad de desmantelar el sistema monetario mundial.
Mientras tanto, los chinos mantienen su moneda a un valor realmente bajo para mantener en buen estado su comercio exterior y seguir siendo la balanza de pagos con el mayor superávit del globo. Si bien la teoría del BRIC plantea que los países integrantes del grupo dominarán la vida internacional en torno a 2050, parece que China pretende adelantarse varias décadas a esta previsión en lo que a economía respecta.
¿Quién tiene la deuda estadounidense?
Publicado por eeuuendeclive en 6.- Económico el febrero 9, 2011
Si decimos que en las últimas dos o tres décadas la deuda nacional es la que ha estado sustentando todo el sistema financiero estadounidense, al dólar y en general la economía mundial, cabe preguntarse quienes han jugado un papel clave en la compra de esta deuda nacional que, con el tiempo, se ha ido volviendo menos fiable y a venderse a un plazo mucho menor con un interés realmente prometedor en caso de que realmente Estados Unidos pudiera pagar dichas deudas a ese interés.
Hay que destacar que frente a la deuda japonesa, mayoritariamente en manos de los propios japoneses, la deuda de la nación más poderosa del mundo está, como ya hemos dicho, fuera de las manos del estado en más de un 50%. Si la deuda soberana alcanza el valor del Producto Interior Bruto del país, cosa que parece inminente e inevitable desde antes del estallido de la crisis económica, querría decir que más de la mitad del propio valor del país estaría en manos ajenas al gobierno de la Casa Blanca.
Los principales inversores externos en la deuda de Estados Unidos son los estados acreedores. A pesar de que más de cincuenta países poseen bonos del tesoro norteamericano, son unos pocos los que controlan la inmensa mayoría de estas letras de deuda estadounidense. Tradicionalmente a la cabeza como acreedor principal se encuentra Japón. ¿Por qué un estado con una deuda de más del doble de su producto interior bruto invierte en deuda de Estados Unidos?
La causa principal que explica este fenómeno es el interés que durante los años ochenta y noventa tuvieron los japoneses en adquirir parte de la riqueza de su principal aliado. También una serie de intereses diplomáticos, financieros y militares potenciaron el apetito de los japoneses tanto por la deuda americana como por la inversión en empresas estadounidenses. Actualmente Japón controla más de un 20% de toda la deuda estadounidense en manos extranjeras, lo que implica 821 billones (miles de millones) de dólares. Esta cantidad es aproximadamente un cuarto del Producto Interior Bruto de Japón y un 5,9% del estadounidense.
Otro de los inversores habituales en deuda norteamericana, y con también grandes intereses militares y de exportación es Reino Unido. Los británicos controlan casi el 10% del total de los valores americanos en manos de estados extranjeros. No obstante, Inglaterra también tiene sus propios problemas con la deuda soberana. Al comenzar la crisis esta no alcanzaba el 50% del Producto Interior Bruto (que asciende en total a 2.174.530 millones de dólares y lo sitúa como una de las siete economías mundiales) pero actualmente se calcula que esa deuda pública alcanzará el 77% en el año 2011.
Tanto Japón como Inglaterra comparten un privilegio: ambos producen moneda utilizada generalmente como divisas de reserva por los estados. A pesar de que ni la libra esterlina ni el yen son tan poderosos como el dólar (que se utiliza en un 68% de los casos como moneda de reserva) tanto la moneda japonesa como la británica son aceptadas en los mercados mundiales con frecuencia. Se trata de un privilegio que comparten con el euro y en mucho menor medida, con el franco suizo.
Detrás de este privilegio, que otorga una solidez adicional a estas monedas, lleva tiempo otro de los grandes inversores en deuda americana. Rusia controla un 3% de los bonos emitidos por el gobierno de Estados Unidos. Y es que para el estado más extenso del planeta el domino del dólar en el comercio internacional resulta muy incomodo, y puede que sea una de las causas de que posea menor cantidad de participaciones en la deuda estadounidense que otros países.
Algo más de lo que tiene la cabeza de la antigua Unión Soviética está en manos de Brasil. El país latinoamericano tiene en sus manos el 4% de la deuda externa de su vecino del Norte, una cifra parecida a la que manejan los distintos paraísos fiscales del mundo. Mayor cantidad tienen los exportadores de petróleo (entre los que destaca Arabia Saudita) que en bloque tienen en propiedad un 5,5 de los bonos en manos extranjeras.
Sin embargo, con una participación actual en la deuda de Estados Unidos mayor que la de Japón se encuentra China. El gigante asiático controla en torno al 20,8% de toda la deuda de EEUU en manos extranjeras, y además la región especial de Hong Kong, que contabiliza aparte, tiene en propiedad otro 3,3% aproximadamente. China controla, por tanto, casi el 7% del producto interior bruto de Estados Unidos (los porcentajes vienen calculados en base a las cifras actualizadas del PIB de estos países en la Wikipedia en inglés y lo expuesto en esta gráfica del Tesoro de los EEUU)
China como acreedor
¿Cómo es que China es el principal estado acreedor de Estados Unidos? ¿Por qué controla más deuda de Estados Unidos que los fondos privados, los bancos o las compañías de seguros? Todo se remonta a una década atrás, cuando China, tras perder a su principal aliado comunista en 1990, busca revitalizar su economía utilizando su ingente cantidad de mano de obra y sus recursos naturales. Con la industria china disparada en una productividad que pronto inundaría los mercados mundiales, el gobierno chino buscó algunas de las recetas que, unos años antes, habían estado aplicando sus vecinos japoneses para aumentar su influencia en la economía mundial.
China es, actualmente, el principal inversor en deuda soberana del globo, y obviamente Estados Unidos era el principal candidato del Partido Comunista Chino. Hay fuertes intereses de China por la deuda y la economía norteamericana, y no solamente por los réditos y beneficios que pueda generar la devolución de este préstamo. China actualmente tiene la mayor reserva de divisas del mundo y ocupa el segundo puesto en la lista de los mayores índices de PIB. La economía del gigante asiático, a pesar de haber abandonado el comunismo y haber abrazado de forma cada vez más clara los principios capitalistas, está fuertemente controlada por el gobierno, y por tanto presenta algunas peculiaridades que, junto a su peculiar situación política, revisten de una solidez su sistema financiero de la que muy pocos países pueden presumir en la actualidad.
Del mismo modo, mientras que la balanza de pagos de los Estados Unidos es la que mayor déficit mantiene de todo el globo, los chinos gozan de la economía con una mayor diferencia entre sus exportaciones y el precio de todo lo que obtiene del exterior. Es decir, nos encontramos ante una economía robusta y en una permanente expansión.
A la luz de los datos parece evidente que mientras la economía de los Estados Unidos está en un claro declive, es el sistema chino el que más poder está tomando en la actualidad. Esto se está materializando en la amplitud de campos de interés para China. Y es que desde hace un par de años el gobierno chino ha ido perdiendo interés en la deuda de los Estados Unidos (cediendo el puesto como principal inversor extranjero a Japón de forma ocasional) y tratando de hacerse con el control de empresas estadounidenses.
Una de las primeras marcas que trató de comprar el Partido Comunista Chino fue UNOCAL, empresa energética de los USA con importantes implicaciones en la reciente Guerra de Irak. Sin embargo, al final la venta de UNOCAL la dejo en manos de otra empresa de nacionalidad americana, Chevron, para alegría del Congreso de los Estados Unidos. Y es que algunos sectores políticos de los Estados Unidos están mostrándose realmente preocupados por el creciente apetito chino, y no son los únicos. También Japón ha tenido que tomar sus medidas frente a la creciente cantidad de deuda nacional que está adquiriendo China de su enemigo tradicional en Asia.
Hegemonia y deuda externa
Publicado por eeuuendeclive en 6.- Económico el febrero 9, 2011
En 1944 tiene lugar la Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas en el complejo de hoteles Bretón Woods. En un mundo asolado por el final de la Segunda Guerra Mundial, aún colonizado y con otros muchos estados realmente débiles aún frente a Estados Unidos, el presidente de los USA, Franklin Delano Roosevelt, no tuvo demasiados problemas para lograr que algunos de los objetivos de su país en materia económica fueran ratificados allí en nombre de la sociedad internacional.
De las delegaciones presentes, solo uno de los estados, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, no firmó el acuerdo. El resto aceptaron una serie de medidas que iban a encumbrar a los Estados Unidos (ya entonces un gran eje financiero) como la potencia económica mundial mediante el uso de su divisa, el dólar norteamericano, como moneda internacional. En aquel momento el dólar era ya una de las más importantes monedas almacenadas como reserva, aún por detrás de la libra esterlina. No obstante, con Inglaterra en crisis tras la constante guerra contra Hitler, Estados Unidos era lo suficientemente pujante como para acarrear sobre los hombros de su moneda el peso del comercio mundial.
Tras desbancar a su aliado británico y a la city londinense como eje de la economía global, Estados Unidos se ha beneficiado por más de medio siglo de su posición como estado emisor de la moneda mundial. Debido a esto, actualmente las divisas de reserva de todo el mundo son, en su mayoría, dólares estadounidenses. Su economía y el valor del dólar mantienen el sistema estable, y a corto plazo a ninguna nación le ha convenido desequilibrar la moneda de Washington, por la repercusión nefasta que tendría sobre su propia economía.
No obstante, la actual crisis ha venido a descubrir los pies de barro sobre los que se sustenta la divisa norteamericana, mientras que el tiempo ha permitido a otras potencias poner sus economías al día, preparadas para el momento en el cual el dólar, finalmente, se desplome junto a la estructura financiera de Wall Street. Ese momento cada vez está más cercano, y los candidatos son cada vez más ambiciosos.
Un sistema basado en la deuda
A partir de la II Guerra Mundial la deuda nacional de la recién nombrada potencia económica mundial comenzó a crecer a un ritmo cada vez más alarmante. Si bien tras el conflicto el ritmo no se volvió especialmente acusada, es a partir de la década de los ochenta, con la llegada al poder de los republicanos Reagan y Bush (padre) cuando el aumento de la deuda nacional de EEUU experimentará un crecimiento asombroso. Al filo de los noventa alcanzaba los tres trillones (3 millones de millones) de dólares, y al término del siglo XX casi se había duplicado dicha cifra. En la actualidad hablamos de más de trece millones de millones de dólares. Al empezar la década de los ochenta la deuda americana apenas llegaba al trillón de dólares.
¿Quiénes son los poseedores de la deuda nacional de los Estados Unidos? Un 40% de la deuda nacional, aproximadamente, pertenece a la Reserva Federal de los USA y a otras entidades gubernamentales. En cuestión de volumen los segundos mayores poseedores de la deuda estadounidense son otros estados, de los que pronto nos ocuparemos. El resto de la deuda (en torno al 37%) pertenece a diversas entidades y empresas de carácter privado. Puesto que la Reserva Federal no es enteramente pública tampoco, nos encontramos con que el gobierno de Estados Unidos realmente posee una parte bastante pequeña de su deuda nacional.
Según el Banco de Pagos Internacionales, un organismo internacional con sede en Suiza, los Estados Unidos tienen una deuda que equivale actualmente al 92% de su Producto Interior Bruto, y las previsiones son que alcanzará el 100% en el año 2011 (este y otros datos sobre deuda pública pública están extraídos de un informe del Banco de Pagos Internacionales) . No es el único estado con una perspectiva similar: la deuda japonesa ya representa más del 150% del PIB, y a finales del año 2010 la deuda duplica el Producto Interior Bruto del país asiático. Grecia e Italia se enfrentan a situaciones parecidas, pero a diferencia de la economía japonesa, su tejido empresarial no parece capaz de sustentar una economía competitiva con estos niveles de deuda. Las consecuencias en Grecia ya se han dejado ver.
¿Por qué Japón sostiene una economía endeudada a estos niveles? La economía japonesa experimentó en la década de los noventa una crisis muy similar a la que actualmente viven las potencias europeas. La causa fue la explosión de la burbuja inmobiliaria, así como una crisis financiera. Durante este periodo, la economía japonesa, considerada un milagro de la segunda mitad del siglo XX, quedo virtualmente detenida y sin apenas crecimiento apreciable. Los economistas conocen este etapa como “La década perdida”. La economía japonesa aún sigue inmersa en la recuperación.
La clave de la economía del País del Sol Naciente es su balanza comercial. Japón lleva años con un notable superávit en su balanza de pagos (este año ha vuelto a lograrlo), y mantiene mercados tanto en Asia como en el mundo Occidental como una de las grandes potencias en tecnología e inversión. Japón posee buena parte de algunas de las más emblemáticas empresas de Norteamérica y Europa, empresas que fueron adquiridas a comienzos de los años noventa.
En cuanto a Estados Unidos, ¿cabe la posibilidad de que pueda sobrevivir con esos niveles de endeudamiento creciente? Hay algunos puntos que separan el caso japonés del caso actual de EEUU. En primer lugar, la balanza comercial de Estados Unidos, a pesar de ser uno de los grandes exportadores del planeta, resulta deficitaria. De echo, presenta un enorme déficit.
El segundo punto importante es el valor de esa deuda y quién la posee. A pesar de que en porcentaje respecto al PIB nacional, Japón ostenta el doble de endeudamiento que los USA, Estados Unidos es actualmente la nación que más debe. El que durante las Guerras Mundiales fuera el gigante del préstamo y el mayor acreedor internacional es ahora el más grande deudor del globo. Y no se puede obviar algo así en el caso de la potencia económica del mundo, un puesto prominente que no pocos estados ambicionan.
America – West Side Story
Publicado por eeuuendeclive en 5.- Ideológico el febrero 9, 2011
[Anita:]
Puerto Rico
My heart’s devotion
Let it sink back in the ocean
Always the hurricanes blowing
Always the population growing
And the money owing
And the sunlight streaming
And the natives steaming
I like the island Manhattan
Smoke on your pipe
And put that in!
[Girls:]
I like to be in America!
O.K. by me in America!
Ev’rything free in America.
[Bernando:]
For a small fee in America!
[Anita:]
Buying on credit is so nice.
[Bernando:]
One look at us, and they charge twice.
[Rosalia:]
I have my own washing machine.
[Indio:]
What will you have, though, to keep clean?
[Girls]
[Anita:] Skyscrapers bloom in America,
[Rosalia:] Cadillacs zoom in America,
[Consuelo:] Industry boom in America.
[Guys:]
Twelve in a room in America!
[Anita:]
Lots of new housing with more space.
[Bernando:]
Lots of doors slamming in our face.
[Más Letras en http://es.mp3lyrics.org/Pk]
[Anita:]
I’ll have a terrace apartment.
[Bernando:]
Better get rid of your accent.
[Anita:]
Life can be bright in America.
[Guys:]
If you can fight in America.
[Girls:]
Life is allright in America.
[Guys:]
If your all-white in America.
[Guys:]
la-la-la-la-la America… America
la-la-la-la-la America… America
[Girls:]
Here you are free and you have pride.
[Guys:]
Long as you stay on your own side.
[Girls:]
Free to be anything you choose.
[Guys:]
Free to wait tables and shine shoes!
[Bernando:]
Everywhere grime in America,
Organized crime in America,
Terrible time in America.
[Anita:]
You forget I’m in America.
[Bernando:]
I think I’ll go back to San Juan.
[Anita:]
I know a boat you can get on.
[girls] ; bye bye!
[bernardo] ; uh-huh
[Bernando:]
Everyone there will give big cheer!
[Anita:]
Everyone there will have moved here.
[All:]
Ole!
Las dos caras de una misma moneda que es el «sueño americano», en West Side Story (1961)